Unha fiestra aberta…

Tentaba aumenta-los meus coñecementos. Pero era incapaz. Así que saín á fiestra a ver que se “cocía” polas rúas do meu barrio. O de sempre. Xente que sae do súper, repartidores, xubilados supervisando obras… De súpeto vexo que me abanean os brazos dende abaixo. Poño as gafas (”son para verte mejor” penso). É o meu tío. Dime que baixe e como non facía nada do outro mundo pois baixo. Comezamos a falar.
-No trabajas hoy?
-Ya salí. Es lo que tiene el horario nocturno. Oes… Me dijeron el otro día que juegas mucho al despiste.
-?? En que sentido. Y quién te lo dijo?
- Una conocida tuya. Que me dijo que te hacías mucho el despistado.
-Non sei. No me lo hago. Lo soy.
-Ya…claro… Ya se lo dije yo. Que dabas esa sensación pero es porque realmente lo eres. Y que eras muy buen rapaz. Que solo tenías el defecto de ser del Madrid…
- Pero que me estabas intentando vender? Jaja
-Y el baloncesto qué? Mejor no pregunto no? jaja
-Vamos mejorando. A ver si me vienes a ver un día que a ti te gusta… Vi ayer a tu hijo con su nuevo look melenudo.
-Vaya crápula. A ese le voy a andar yo en la chepa… Bueno toma. Unas cebollas que traigo de Ordelles. Me voy al gimnasio que si no después no me compensa. Dile a tu padre que cuando esté en casa me llame pa mirar lo de las flores de la abuela.
-Ok. Hala…que che medre…
Subo cara casa ca bolsa de cebolas xigantescas. E póñome a mirar outra vez pola fiestra… Sinto que é coma unha vía de escape para min. Igual é unha fiestra máxica que me desconecta de todo e me fai imaxinar e fantasear. Non sei… É especial.
